Nuevo deporte en la frontera con Marruecos
Cuando aún estábamos discutiendo sobre quién había disparado, matando a un subsahariano que intentaba saltar la valla de Melilla, nos sorprende la noticia de que el ejército de Marruecos tiene licencia para matar y que de sus prácticas de tiro al muerto han logrado 6 aciertos.
Si, es repugnante, pero mirar con reprobación a los marroquíes no basta. No se les puede exigir que expulsen a los inmigrantes de los montes (¿dónde pueden ir?) o que acepten las deportaciones y luego mirar a otro lado si no nos gusta la forma en que lo hacen.
Pero es que hay más. El otro día (4 de octubre), el diario El Mundo titulaba en primera página que nuestros soldados habían sido arrollados al no poder usar sus armas, dando la impresión de que tendrían que haberlas usado, y que hoy se escandalicen con el ejército de Marruecos.
Nos da la impresión de que simplemente nos gustaría que África no existiese, así no habría inmigrantes desesperados dispuestos a saltar hacia España a cualquier precio, ni sufriríamos el conflicto moral de no quererlos aquí, pero tampoco quererlos muertos o deportados en el Sáhara en tierra de nadie.
Claro que, en eses caso, ¿quién trabajaría hoy en nuestros invernaderos?