Almería construye más viviendas que Sevilla o Cádiz.
Esta es la noticia del día. Habría que añadir que es una de las provincias con más hipotecas de España, o que las proyecciones de los ayuntamientos tomadas en conjunto plantean edificaciones para una población de 1 millón de habitantes en poco plazo.
Y, no es que esté mal, pero es que casi todas esas casas van a estar ubicadas en la estrecha franja litoral en la que también se concentran la agricultura intensiva, el turismo tradicional y las necesidades de agua.
A este paso, el plan de las medusas se va a encontrar un serio problema, antes de que nos cubra el mar ya no habrá mar, pues lo habremos desalado.
A fin de cuentas, ¿a quien le importan estas cuestiones? ¿No se trataba de llevárselo calentito y abundante? Además, si los planes salen mal, ya vendrá papá Estado a arregrarlo, que para eso lo mantenemos entre todos y es su obligación.
Pues nada, que Almería está enladrillada, ¿quién la desenladrillará? El desenladrillador que la desenladrille, buen desenladrillador será. (y raro será que lo hayamos ecrito todo bien y del tirón.