Las montañas de basura han terminado cayendo sobre el comité de huelga
Quien juega con fuego, amanece meado, que decían nuestras abuelas. Y qué razón tenían. Esta pasada madrugada el Comité de Huelga de Urbaser ha dimitido y se ha desconvocado la huelga.
Si echamos la vista atrás parece escaso lo logrado en materia laboral por los trabajadores. Más bien nada. Ahora bien, en el ámbito opinático de la ciudad han cubierto con creces todos los objetivos que se hubieran propuesto con anterioridad. El problema es que los han cubierto con basura. Los ciudadanos (nosotros tres) estaban hartos de una situación que no beneficiaba a nadie, ni a los propios residentes de la ciudad, ni a los comerciantes y hosteleros, ni a los feriantes y, como se ha visto, ni a los propios trabajadores.
Imaginamos la situación en el seno del sindicato a eso de las 5 de la mañana:
– Oye, que no paran de llamar nuestras madres pidiendo que acabemos con esto...
– Nuestras madres, ¿y qué tienen ellas que ver en esto?
– Pues que todo el mundo se anda cagando en nuestras madres y, claro, ellas dicen que no tienen la culpa de nada y que por un hijo, cualquier cosa, menos soportar las cagadas de toda la ciudad y de los turistas.
– Pero si no hemos cubierto los objetivos previos....
– ¿Como que no? ¿No se trataba de joderle la feria al personal? Yo creía...
– Tu creías, tú creías, por eso soy yo el secretario general y tu un simple vocal. Bueno. Ya sé lo que haremos, desconvocamos la huelga por razones humanitarias, y ya está.
– ¿Y alguien se lo va a creer?
– Nosotros. Igual que nos creímos que no iba a tener repercusiones dañinas convocar en feria. Además, si les montamos un piquete a los del ejército que ha llamado el LuisRo, capaces que nos tiran un helicóptero encima...
– ¿Y los compañeros? ¿Qué pensarán los compañeros?
– También tienen madre.