Los embalses de Almería, al 4 de su capacidad
La situación de los embalses de Almería es trágica. A la ya usual escasez de Cuevas, se ha sumado Benínar, de forma que entre los dos apenas llegan al 4% de su capacidad (leer noticia original).
Es lógico, ¿no? España atraviesa una de sus peores sequías. Pero, mira tú por dónde, hace apenas un mes, los periódicos locales se vanagloriaban de la inexistencia de restricciones, del exquisito uso del agua en la provincia y del ejemplo que suponíamos para el resto del país.
Ciertamente, somos un ejemplo, pero un ejemplo de lo que supone dormirse en los laureles. Nos ha pasado como a la liebre en la carrera con la tortuga, tanto nos hemos distraído con nuestra superioridad que al final, nos ha pillado el toro.
Bueno, pues ya sólo queda seguir sobreexplotando los acuíferos, utilizar para consumo el agua del Negratín (cuyo trasvase han construído los regantes) y rezar para quue llueva. Claro que, como llueva en la capital, el lapachero que se puede formar con el agua y las montañas de basura puede ser de tal calibre que no haga falta morirse en pecado para visitar el infierno. ¿Qué clase de provincia les vamos a legar a las medusas?