Posiblemente, como medida defensiva ante las medusas
Lo dice Ideal, la mierda, con perdón, sale a borbotones desde el Río Antas...
Y es que, al final, el sentido común termina venciendo. ¿Cómo era posible que una infraestructura preparada para una población de unos 150.000 habitantes aguantara la avalancha poblacional ocasionada por el rápido despegue del turismo residencial y del de verdad? Obviamente, no era posible, ergo las aguas fecales afloran, ergo el turista residencial o de los otros se caga en la madre que parió al que le vendió la casa o el paquete turístico, y al cagarse... Empeora el problema.
La solución adoptada no puede ser más adecuada, hagamos un tubo que saque la inmundicia mar adentro. Solución de lo más inteligente si tenemos en cuenta que los vientos predominantes en esta provincia son los de Levante... Claro que si el objetivo es intoxicar a las medusas, entonces nos callamos. No seremos nosotros los que critiquen tan sabia decisión...