O ¿por qué un jueza se da de baja por estrés
No decimos que ambas cosas estén relacionadas, pero pudiera ser. Como en toda buena película de enredos, cuando parece que la cosa se normaliza, surge un nuevo gag que provoca una vuelta de tuerca inesperada en el guión. Ayer tuvimos dos en el penoso suceso de Roquetas.
El primero, el reparto de informes forenses "capados" por parte del juzgado. Parece mentira que a estas alturas de la película los informes se sigan entregando con fotocopias. Alguien en el Consejo Superior del Poder Judicial debería informarse de la existencia de una cosa llamada correo electrónico y de las posibilidades que éste ofrece a los usuarios. No digamos nada de las intranets y lo prácticas que resultarian en la gestión de los juzgados. Claro que si de lo que se trata es de no favorecer a Microsoft podríamos hasta estar de acuerdo. Pero hombre, también están el Linux y el Mac. Por cierto, éste último dicen que es la informática para tontos.
El segundo, la jueza se da de baja después de una lipotimia. No seremos nosotros los que señalaremos que una profesional bien pagada debería seguir en su puesto a pesar de las presiones, de las dificultades y de las televisiones. Y, si una o uno no puede, que se dedique a otra cosa, que dicen que en la construcción se gana bien en los últimos tiempos.
A estas alturas del tema, lo reconocemos, estamos comenzando a pensar que esto es una estratajema de Gabriel Amat para promocionar el pueblo, toda vez que no se pudo reeditar el tema de Miss España. Ya saben: "Que hablen de uno, aunque sea mal..."