Las cosas del "repeinao"
Era y es un buena idea. Recuperar los refugios de la Guerra Incivil como reclamo turístico nos parece que era necesario por al menos dos razones: 1. Servir de recuerdo de hasta dónde nos puede llevar la ceguera política, y 2. Ampliar nuestra oferta complementaria de turismo ahora que entramos a competir de lleno en el sol y playa.
Sin embargo, nuevamente el enfrentamiento entre administraciones nos ha impedido disfrutar de este reclamo para nuestra puesta de largo internacional: los Juegos mediterráneos. De un lado, la Junta de Andalucía, ala de cultura, dando cantazos al concejal mejor peinado de la historia de la democracia almeriense. Y de otra, el susodicho concejal que, sabiendo que le estaban esperando en la esquina, se la pone a huevo erigiendo el Muro de Berlín en medio de dos BIC (y no hablamos de los bolis).
En fin, que si se hubiera optado desde el principio por la solución transparente, a lo mejor podríamos haber inaugurado el recinto para antes de los Juegos. Como siempre, nuestros políticos se pelean, pero el culo en el que dan las patadas es el nuestro.